Enfermedades del ganado ovino PDF Imprimir E-Mail

 

Ver mapa dinámico Se puede afirmar, que la ganadería ovina en el país ha sido afectada por las situaciones políticas, económicas y sociales ocurridas durante los últimos 30 años. Hasta 1968, la población de ganado ovino que bordeaba los 15 millones de cabezas, distribuyéndose alrededor del 70% entre las empresas con alta y mediana tecnificación. En el proceso de Reforma Agraria, el 85% de la población ovina nacional pasó a manos de comunidades y pequeños propietarios, cuyos bajos niveles tecnológicos de producción propicio una tendencia decreciente de producción de carne. Esta situación se agravó en la década de los años 80 cuando por los efectos del terrorismo se produjo grandes migraciones del sector rural a los centros poblados ocasionando la descapitalización de esta ganadería. Asimismo, las organizaciones rurales prevalentes en el sector como las sociedades agrícolas de interés social (SAIS) y las cooperativas, poseedores de la mejor ganadería ovina, tuvieron un fracaso administrativo las que fueron conducidas a su parcelación o a formar parte de las comunidades de origen.

 

Ganado vacunoOtros factores aleatorios a la producción ovina han sido las fuertes sequías las que afectaron la disponibilidad de pastos, que constituye su única fuente de alimentación, ya que el 100% de su explotación es en el sistema extensivo.

 

 En la década de los años 90 se observa una ligera recuperación de la ganadería ovina con una taza de crecimiento de 1.73%, pasando de 12.2 millones de cabezas a 14.2 millones. Debido a ello se ha incrementado tanto la saca como también la producción de carne que incrementa de 23.8 miles de toneladas a 29.8 miles de TM, con una tendencia creciente del 2.5% anual durante el periodo 1990-1999.


Como consecuencia de los bajos niveles tecnológicos de explotación poco se espera de la mejora de los incrementos de la productividad y los rendimientos en carne se ubican los 11.3 y 12.5 Kg. en carcasa de los animales beneficiados.


Las importaciones de carne de ovino, no han tenido significación sobre la demanda, ubicándose el consumo per cápita en el rango de 0.8 a 1.2kg. a nivel nacional. Es de destacar, que la carne de ovino es de importancia en el sector rural por ser una de las pocas fuentes de proteínas de origen animal.

 

 

                                                            Población Nacional de Ovinos
                                                                            1993 - 2003
                                                                               Cabezas

  

AÑOCABEZAS
199311,876,500
199412,160,223
199512,569,983
199612,712,513
199713,108,047
199813,565,812
199914,296,717
200014,686,310
200114,252,613
200214,046,558
200314,100,000
Fuente: FAO
 
 
CLASIFICACIÓN DE ENFERMEDADES DEL GANADO OVINO

Enfermedades infecciosas (Ministerio de Agricultura - Portal Agrario 2003)
  • Neumonía
  • Ectima contagioso
  • Poliadenomatosis pulmonar
  • Brucelosis ovina
  • Enterotoxemia
  • Enfermedades parasitarias
  • Sarna
  • Parasitosis neumogastrointestinal
  • Falsa garrapata
  • Oestriasis
  • Distomatosis hepática
  • Pediculosis
  • Enfermedades metabólicas
  • Timpanismo
  • Toxemia de la preñez
  • Acidosis

 

Hacienda ovejera c. 1930
 


PRINCIPALES ENFERMEDADES DEL GANADO OVINO


Carbunco


El carbunco es una enfermedad contagiosa, aguda y grave, que puede afectar a todos los homeotermos y entre ellos al hombre, causada por Bacillus anthracis, un bacilo Gram positivo, aeróbico y esporogénico.

 

La transmisión en animales se produce normalmente por ingestión. Los herbívoros pueden infectarse al ingerir esporos vehiculados en plantas y pasto o beber agua con cieno en suspensión. Los brotes se suelen producir en épocas de lluvias fuertes, inundaciones o sequías. Los carnívoros se suelen infectar tras la ingestión de carne contaminada procedente de animales infectados, mientras que los carroñeros y las moscas pueden diseminar la enfermedad tras alimentarse de despojos. En humanos se suele producir un contagio cutáneo al contactar con animales infectados o sus productos contaminados (pellejo, lana y sangre), bien directamente por su manipulación o indirectamente vehiculado por diversos insectos hematófagos. Asimismo es posible un contagio inhalatorio, tras inhalar esporas vehiculadas por el viento, o digestivo tras consumir carne procedente de estos animales.

Parasitosis

Con anterioridad a que la Brucella melitensis fuera reconocida como la causante de la Fiebre de Malta en el hombre, existía una enfermedad con los mismos síntomas en países costeros del Mediterráneo conocida como Fiebre Ondulante.

La Brucella melitensis afecta primariamente los órganos reproductivos de las ovejas y las cabras, y que la infección se caracteriza por aborto, retención de placenta y en menor medida, fertilidad disminuida. Aunque la B. Melitensis afecta principalmente a las ovejas y las cabras, es una zoonosis que juega un rol significativo en la economía nacional y en la salud pública de muchos países en desarrollo.

La brucelosis en las ovejas es usualmente causada por B. Melitensis. Las infecciones por B. Abortus son raras. La fuente de infección es un animal abortado. Como en el ganado vacuno, el ambiente en donde nacen los corderos de ovejas infectadas o abortadas, se vuelve altamente contaminado. Los animales pueden contraer la infección por vía oral, cutánea o al nacimiento. La infección por inhalación es también posible, si los animales sanos y los que abortaron comparten una pastura o corral de reducidas dimensiones y con escasas precauciones o medidas sanitarias.
 
La transmisión de B. Melitensis de una manada a otra, usualmente ocurre después de la movilización de hembras preñadas e infectadas. Sin embargo, la infección puede también ser transmitida por machos enfermos. Los animales silvestres y los perros pueden acarrear parte de los fetos abortados hacia otras áreas (Alton, 1985; Mikolon et al., 1998).

El período de incubación a partir de la infección varía entre 15 días y varios meses dependiendo de la vía de invasión y de la dosis de infección. Por lo tanto, transcurre un tiempo variable hasta que aparecen los signos de la infección. En ovejas infectadas naturalmente, el aborto es el único síntoma que se manifiesta. Las ovejas, pueden eliminar Brucellas en cualquiera de los partos subsiguientes. La retención placentaria puede o no estar presente (Stableforth and Galloway, 1959).

Por lo tanto, en las manadas infectadas con Brucella en forma crónica, solamente la enfermedad se vuelve evidente a través de las personas que se enferman de brucelosis por el contacto permanente con los animales o por haber consumido leche o quesos procedente de los mismos.

Las ovejas pueden mostrar signos de laminitis, hygroma y tos, pero la localización predilecta de B. Melitensis es el útero, glándulas mamarias y sus linfonódulos en la hembra y los testículos en el macho. Aunque resulta extraño, la orquitis no interfiere significativamente sobre la fertilidad. Las ovejas infectadas pueden eliminar Brucellas en la leche durante varios años, aunque la eliminación puede interrumpirse por una o más lactancias (Alton, 1985; Stableforth y Galloway, 1959).
 
El siguiente gráfico muestra la distribución de las enfermedades del ganado ovino en Catache: 
 
Principales enfermedades del ganado ovino
 
 
En lo que se refiere a enfermedades del ganado ovino, estas no son frecuentes en el distrito, puesto que las enfermedades que los pobladores dicen encontrar, se presentan en muy pocos caseríos. El carbunco se presenta en 15% de los caseríos, parasitosis en 11% al igual que la peste. Sin embargo el resumen de cifras dadas por diferentes fuentes, sobre la infección animal por Fasciola hepatica en la región de Cajamarca, indican un tasa de infección de aproximadamente de 46% del ganado ovino, afectando la producción de carne y calidad de lana. La población está expuesta a la infección al ingerir vegetales, principalmente, berro o abastecerse de agua de pozos que contiene la metacercaria, la forma infectante del parásito. Las cifras de infección humana tomada de diferentes encuestas, indican la presencia de la infección en zona urbana y rural,  especialmente en la población en edad escolar, un promedio de 2% en zonas urbanas, y 15 % en zonas rurales., cifras similares a las que ocurren en otras zonas ganaderas del país como Huancayo, Cuzco o Puno.
 
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